Rodando por Gredos

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Muy buenas!!

Hoy os traigo un post motero, rutero y viajero; que de vez en cuando está bien un poco de narrativa.

Va sobre las sensaciones que cualquiera de nosotros puede experimentar en un día de viaje en moto, visitando lugares nuevos. Rodando por carreteras nunca antes transitadas.

A a ver que os parece…

Rodando por Gredos

Aquella noche había sido de las mejores del viaje:

Estaba en una de las ciudades más bonitas de España. Toledo.

El Mirador del Valle en Toledo: Uno de los atardeceres más bonitos de España.

Tras haber disfrutado de un atardecer que recordaré toda la vida, encontré un hotel decente a un precio asequible:

-Parking para moto en la puerta de la recepción 24h.

-Cama grande y ultra cómoda.

-Un baño decente y ¡¡con ducha!! señores/as hosteleros. ¡Ducha! Que por raro que parezca, todavía te sigues encontrando algún hotel renovado en el que siguen con la dichosa bañera, muchas de ellas pequeñas, que son la hostia de peligrosas y con una accesibilidad de mierda.

Alguno no se imagina lo que es meterse en una de esas después de un día dando botes por el mundo o por la mañana cuando aún no has puesto el cuerpo a andar.

Mientras aderezaba la cena con unas cañas en aquella terraza, solamente pensaba en dormir profundamente:

Estaba realmente cansado tras cinco días de viaje y muchos kilómetros con pocas paradas, más que para hacer fotos.

Además, aquel día había sido mortal con el viento por la mañana camino de Teruel y más tarde de Albarracín, para continuar por el Nacimiento del Tajo, Cuenca y finalmente Toledo.

No está mal, ¿¿verdad??

Pero esa noche logré dormir tan profundo…  Me desperté exactamente en la misma posición que me había acostado.

-Buah, Chavales. Que sensación más estupenda.

Las dudas existenciales del viajero:

Durante el desayuno, el bar donde había cenado tenía un ambiente totalmente diferente al de la noche anterior:

La gente que estiraba la última caña antes de irse a dormir, se había transformado en currantes que engullían a toda prisa un café con porras, churros o cualquier tipo de bollería que les pusiesen delante. Tratando de abstraerse mirando la tele, deseaban que en sus trabajos la tortura de ese día sea lo más rápida y leve posible.

Al tiempo que observaba al personal en medio de aquel barullo, me las apañé para agenciarme uno de mis desayunos favoritos: sándwich mixto vegetal y un zumo fresquito.

Absorto en mis pensamientos, trataba de despejar la gran duda:

¿¿Vuelvo para casa del tirón, o alargo el viaje un día más??

Desde Toledo a Coruña hay un buen trecho en el que te puedes “liar” todo lo que quieras ya que, entre un lugar y otro hay muchíííííííísimas cosas que ver.

Sierra de Gredos

Gredos era uno de esos lugares que tenía en el casillero de “Pendientes” desde hacía muchísimo tiempo:

Desde casa está lo suficientemente lejos como para necesitar más de un finde para ir, ver con calma y volver; pero cerca como para no considerarlo para un viaje de una semana entera.

Aunque, como he dicho antes, si te pones a “hilar” cosas, podrías cascarte un viaje de 15 días. Y no es broma.

Por ello, pese a que llevaba años con ganas de ir en moto, por una cosa u otra siempre se me había resistido. Esta vez estando tan cerca, tenía que ir sí o sí.

A eso de las 9:30 conseguí emprender mi huida de una Toledo en plena efervescencia.

Todavía con cierto frescor en el ambiente, traté de escapar de la muchedumbre evitando las autovías para poder ver algo.

-Mala idea, ya que los primeros 30km fueron una tortura.

El tráfico era más denso de lo habitual. A la gente de la zona, nos habíamos sumado un buen puñado de Turistas que aprovechamos el final de la primavera para viajar.

Algunos eran guiris con enormes caravanas complicadas de adelantar sin jugarte el carnet por un exceso de velocidad.

Puerto de Pedro Bernardo

Poco a poco mi ruta semi improvisada me encaminó hacia carreteras secundarias realmente entretenidas, con curvitas y muchos tramos de sombra.

Ahora Sí.

Iba tan enfilado camino del Puerto de Pedro Bernardo en la AV-922, que entré en la provincia de Ávila, y ni cuenta de me di. Jeje

Pasé por el pueblo del mismo nombre:

De calles adoquinadas y con señores charlando de sus cosas a media mañana, bien delante de un café o sentados en el mirador de turno.

Se respiraba uno de esos ambientes tranquilos propios del rural, con un silencio solamente interrumpido por la furgoneta de algún repartidor, o el motero rompehuevos de turno.

Me hubiese quedado de buena gana tomando un café, pero había perdido demasiado tiempo en los atascos de Toledo.

Disfruté aquel puerto más estrecho de lo esperado, de asfalto rugoso pero decente y pendiente mantenida tanto de subida como de bajada, que iba ganando en vegetación (principalmente pino) a medida que encaminas tu rodar en dirección norte.

La falta de tráfico hizo que medio me viniese arriba en algún tramo hasta que de repente, a la vuelta de una curva, una furgoneta o todo terreno de considerables dimensiones me hacía echar cuentas para pasar entre él y los árboles o piedras del lado derecho.

Hubiese sido de gran ayuda si fuesen totalmente por su “carril”, pero cuando llevas las de ganar, es lo que hay.

Video. Subiendo el Puerto de Pedro Bernardo. YouTube

A la altura del Merendero De La Fuente De La Chinita me encontré con el único motero de aquel tramo:

Un chaval (como yo… jeje) que subido en una naked pequeña, bajaba del Puerto de Serranillos.

Chaqueta y casco deportivos, pantalón vaqueros de moto, mapa pegado en el depósito a la vieja – o no tanto- usanza y el equipaje ordenado a base de bultos más apiñados en la parte trasera de la moto.

Parecía estar un tanto despistado, sin saber qué dirección tomar.

Me dio muchísima envidia el verlo viajando con lo que tiene, tirando de ingenio y ganas.

Porque volver atrás es imposible.

Si volviese a comenzar en el mundo de las motos, trataría de coger un poco de experiencia y me tiraría a viajar incluso con mi primera 125cc.

De verdad que nos hacemos unas pajas mentales muy locas con esto de viajar en moto. Con lo fácil que es todo cuando realmente quieres…

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El Puerto del Pico

Al poco me vi en la N-502 saliendo de Cuevas del Valle, haciendo ojitos a un cartel que ponía

Puerto del Pico con una flecha a la derecha.

Aquello es una preciosa autopista en plena montaña, con un asfalto y unas vistas exquisitas que me hubiese recorrido un par de veces. Una para disfrutar de las vistas y la otra para hacerlo de la carretera… jeje

La Calzada “Romana”

Si como yo vas por la zona en plan turista y no como un envenenado de la vida que solo ve curvas (que te respeto, pero tengo que hacer la coña) verás tu atención dividida entre esta estupenda carretera y no menos espectacular calzada “romana” que va paralela al puerto casi todo el rato.

El Paso del Puerto del Pico es un camino usado desde tiempos antiguos para comunicar las dos submesetas. Con lo que, aunque cuente con coherencias constructivas por trazado y estructuras, el hecho de que haya sido construida por estos señores romanos es algo muy discutido a día de hoy.

Así que, si encontráis alguno por ahí, preguntádselo, jeje.

Barranco de las Cinco Villas:

Valle abajo en dirección a Toledo se puede apreciar cómo la carretera discurre por el “Barranco de las Cinco Villas”, integrado por las poblaciones de Villarejo del Valle, Santa Cruz del Valle, Mombeltrán, San Esteban del Valle y Santa Cruz del Valle.

Paso de Ganado Trashumante:

Otra de las utilidades de la famosa calzada ha sido y todavía continúa siendo, como paso de ganado trashumante entre las comunidades de Extremadura y Ávila.

Aunque el hacerla pie se mantiene a duras penas por el tiempo a invertir y la gente necesaria.

Con todo, unas 12000 reses siguen cruzando este paso dos veces al año en los meses de Junio y Noviembre con sus cuidadores.

Un alto en el camino:

De no haber café, aproveché para hacer una parada, tirando de despensa en el mirador del puerto. Un agua, un pinchín de campaña, y estirar las piernas mientras sacaba fotos gozando de aquellas vistas.

Puerto de Peña Negra. Espectacular:

La AV-941 bordea la Sierra de Gredos por su cara norte paralela al Río Tormes. Siendo tan conocida y habiendo allí un parador de turismo, aquello tenía que ser la hostia.

O eso era lo que pensaba las decenas de veces que miré en el maps la zona con la intención de armar una ruta.

Una vez allí me llevé un pequeño chasco, porque lo que es la parte que bordea la carretera, me pareció de lo más normalito. Nada que ver con el resto de lo que visité durante aquellas horas.

Fue durante la mañana cuando decidí porque sí, que aquel día dormiría en casa:

Había descansado tan bien, que me veía con fuerzas para llegar del tirón y algo más. Por lo que aquel Puerto de Peña Negra sería el último de mi breve estancia en Gredos.

Mientras “diseñaba” la ruta, me había hecho a la idea de que aquello sería un mero trámite de camino a Salamanca. Una forma de salvar el día con un puerto antes del aburrido tramo que me separaba de Puebla de Sanabria.

La Vía de la Plata es un Coñazo…

Como decía la canción: “La Vida te da Sorpresas”

Aunque una vez llegas al puerto compruebas que las vistas de la Sierra que has dejado a tu espalda están bastante bien, la subida desde Navacepeda de Tormes es estrecha, asfalto rugoso a la par de poco agradecido y fea. Las cosas como son.

Durante las protocolarias fotos me esforcé por guardar la mejor imagen posible de todo aquello, con la intención de volver algún día… pero no por allí.

Visto lo visto…

Pero este viaje corto, intenso y realmente bonito se había propuesto dejarme con un Gran Sabor de Boca ya que, tan solo unos metros después de subirme en la moto, se hizo la luz.

-“¡¡¡¡Oooooooooole!!!!“

Grité al llegar a la cara norte del Puerto

-“¡¡¡Pero qué Bonito!!!”

Cuando lo había despreciado, aquel puerto me dio una hostia en las narices.

Por delante tenía una bajada de unos 15km con desnivel de prácticamente 900m.

Imaginaos las vistas, la carretera, las curvas…

“¡¡Buah Chavales!! ¡¡¡¡Impresionante!!!!”

Eso por hablar.

Me vais a perdonar, pero apenas tengo fotos porque solo quería disfrutar de aquella carretera en la que me lo pasé… teta:

Ancho aceptable, buenas curvas, sus rampitas y el firme notoriamente mejor que por el otro lado.

Gredos- Coruña: 520km. Pensé que se me haría más largo.

Una vez bajado el puerto y con prácticamente todo el pescado vendido, me puse en modo tragamillas con la intención de llegar a casa sin correr, pero con las ruedas lo más redondas posible.

Durante la primera tirada disfruté del camino más de lo esperado:

Rectas aderezadas con lomas y cambios de rasante. Las curvas las marcan con una señal de peligro, supongo que por si vas medio dormido, o te pilla despistado. Campos salpicados de vacas que me miraban con desdén.

– “Ahí viene otro flipado de hacer curvas por Gredos”

Al pasar por las inmediaciones de Salamanca se me afiló el morro:

Pasar con hambre y calor por delante de un restaurante de comida rápida me hizo sucumbir a comer algo parecido a una hamburguesa a la sombra y con aire acondicionado (esto último, lo mejor del menú). Algo que sin duda me dio fuerzas para lo que quedaba de camino.

La Vía de la Plata es un Coñazo.

Como es habitual, en coche no lo notas tanto. Pero en moto… joder. Viento lateral racheado y constante del que creo no haberme librado nunca. Aunque trates de ir sin tensión, te va machacando lentamente mientras te pone de mala leche.

Puebla de Sanabria: Penúltima Parada.

Con los últimos kilómetros de la N-631 comencé a relajarme mientras volvía a disfrutar. Poco a poco vuelven las curvas en un tramo entre embalses agradecido a la vista.

Además, era festivo autonómico (As Letras Galegas) hacía un día estupendo y la gente se había animado a sacar las motos.

En Puebla de Sanabria aproveché para hacer un último repostaje a la moto, tomarme un café con calma y darme un pequeño paseo.

Desde allí a casa, poquito más que contar:

A ver si algún día Estrella Galicia me da unos eurillos para financiar un viaje. Con toda la publi que les hago… jeje

Carreteras conocidas que aproveché para redondear un poquito las ruedas. Deleitándome. Estirando aquellos últimos kilómetros de viaje, y ya de paso esperando a que la Plaza de Betanzos se fuese vaciando para no tener que buscar sitio en una terraza.

Una última cerveza allí no se perdona.

Y con esto termina la serie de post relacionados con el viaje del pasado mayo a la Motovolta Cataluña.

Espero que os haya gustado, espero también volver con más calma a Sierra de Gredos para ver lo que me falta ya que el Jerte, Las Batuecas, Peña de Francia, etc; ya lo había visitado en alguna ocasión.

Los Post de Este Viaje:
Motovolta Lleida 2023.

Viajes en Moto por España: Castillo de Javier y Castillo de Loarre

Museo de la Moto de Bassella

Castillo de Montblanc y Montañas de Prades en moto: Prades, Siurana y mucho más.

The Silent Route.

En moto por Teruel, el Maestrazgo, la Silent Route y mucho más: ¡¡Teruel Sí Existe!!

Ruta “Los 13 Puertos Sense Koneiximent”

Los Miradores de Cuenca en Moto: Las Casas Colgadas

El Mirador del Valle en Toledo: Uno de los atardeceres más bonitos de España.

Enlaces de Interés Gredos:

La Sierra de Gredos.Com

Ayuntamiento Cuevas del Valle

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Espero que os haya gustado el post, Compartidlo, comentad, preguntas y todas esas cosas.

Nos vemos en el siguiente.

¡¡¡Lo Imposible tarda solo un poco más!!!

Elmoteroredimido

jose.el_moteroredimido

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4 comentarios en “Rodando por Gredos”

  1. Ramón Parreño Moreno

    Hemos viajado un poco contigo, a ver si pronto puedes contarnos algún a crónica más.
    En cuanto a lo de viajar con una moto de 125 c.c. no hace mucho que tuvimos esa conversación que la fin y la cabo es una cuestión de actitud y salir a la carretera con lo que uno tiene, también añadir en mi defensa como usuario de moto «grande» que los años no pasan en balde y que uno busca confort y cierta seguridad a la par que alta velocidad para hacer kilómetros (con permiso de los señores de verde) siendo que no concibe el circular con esas cilindradas tan bajas pero que seguro que aportan igual o mas buenas sensaciones.
    Un saludo motero redimido y compañía.

    1. Sí. jeje. Hay cosas que parecen tener su edad. A medida que nos hacemos viejos nos hacemos comodones y nos mal acostumbramos. Muchas gracias por seguirme!!!

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