Volver a rodar en moto tras un grave accidente: en ocasiones, sigo viendo a la muerte en alguna curva.

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Volver a rodar en moto tras un accidente grave.

¡¡¡Qué pa, qué pa, que pasa!!!

¿¿Cómo va todo??

Hoy te traigo un post que no sé si tendrá un gran público objetivo, pero más de un lector/amigo me ha pedido en repetidas ocasiones que lo escribiese.

Me ha costado porque para ello me toca revivir un montón de cosas; así que nada mejor que los días de mi Cumple Hostión.

Ya puestos a recordar, hacer el chollo todo junto y de paso escribirlo con el corazón.

Por cierto: van 9 años. Parece que fue ayer…

Post Accidente

Una entrada complicada de escribir:

Es jodido tratar de escribir algo como esto sin caer, aunque sea sin querer, en un paternalismo engañoso que pueda hacer interpretar al lector que estás tratando de dar lecciones. O pena…

Si en algún momento ocurre eso durante esta entrada del blog, perdóname. Para nada es mi intención.

Para terminar, decir que en Todo Momento planteo esto desde lo que yo he vivido y vivo a diario. Luego cada cual lo verá a su manera, con sus propias experiencias, etc.

No pretendo ser un “Gurú” ni nada por el estilo:

Me consta que mucha gente busca a diario ejemplos a seguir, pero no quiero ser yo uno.

Para recuperar mi maltrecha rodilla y poder subirme de nuevo a una moto hice auténticas barbaridades hasta el punto de ser realmente bruto a la par de despiadado conmigo mismo.

Fui al Todo o Nada. Literal.

Tampoco me veo como un ejemplo de constancia a día de hoy. Voy trampeando como puedo, pero podría hacer mucho más.

Post Recuperación

La verdad es que no sé por dónde empezar, así que lo mejor será hacerlo por el principio:

Para volver a rodar en moto tras un accidente, primero hay que tenerlo:

Para llegar hasta aquí has de llevarte una hostia. Esto implica daño físico, psicológico, anímico. A veces también secuelas de todo tipo.

Algo que, de corazón, no te deseo.

Como volver a rodar en moto tras un grave accidente:

Mi primera ruta

Pues haciéndolo. Sin más.

Que no te cuenten milongas motivacionales ni mierdas de esas. Al final eres tú quien vas a volver a asumir el riesgo (uno de tantísimos en la vida) Quien vivirá esas sensaciones. Sea en bici, coche, patinete o en un avión.

Pillas una moto, te subes a ella, arrancas y a rodar.

Solo te pido dos cosas:

No te sientas obligado. Hazlo por ti. Porque lo sientes:

Yo no lo estaba. Es más, lo necesitaba. Lo necesito aunque no lo disfrute siempre plenamente. Pero con todo esto he descubierto que las motos y vivir sensaciones es una parte mí. Vivir a mi manera.

De hecho, lo más fácil hubiese sido no hacerlo. Nadie me hubiese reprochado absolutamente nada. Aunque que desde el principio dije que era el máximo objetivo en mi recuperación, en el fondo todo mi entorno de aquella pensaba que no me volvería a subir a una moto, salvo mi mujer. Mi Anita, que es quien mejor me conoce.

Si tu mente te dice que No, hazle caso:

Ella es el ochenta por ciento en todo esto y quien tiene la última palabra. Llevarle la contraria puede llegar a ser inseguro para uno mismo o lo que es peor, para el resto de conductores o transeúntes.

Es muy posible que solo necesite tiempo o que directamente esa parte de ti te diga “Ya no disfruto esto, no me encuentro seguro, no me sale de los cojones”.

Posiblemente sea jodido de admitir (para mí sería terrible) pero reconozco que hay muchísimas más cosas en la vida.

31 de Diciembre en el Mirador el Fitu. Asturias

Cada cual tiene sus tiempos:

Para que te hagas una idea, aunque mis lesiones son crónicas y degenerativas, lo que es el proceso de “recuperación” (desde que tuve el accidente hasta que un médico me dio el alta) fue de un año y diez meses. El proceso real de readaptación del cuerpo a la nueva situación de una rodilla más rígida, sin la flexo-extensión completa, etc fueron otros dos años más.

No quiero adelantar cosas, pero esto último ha importado más de lo que parece.

Luego está el factor anímico. En aquel momento yo estaba mu loco. Había hecho barbaridades enormes, por momentos me importaba todo una mierda y solo pensaba en salir de aquello como fuera.

Yo volví a tener moto dos meses después del alta médica:

Suzuki V-Strom 650xt

Lo hice precisamente para evitar en la medida de lo posible esos miedos que pensaba podían surgir al principio, pero para no perder ese empuje/inercia que llevaba de la recuperación.

Tenía miedo de acomodarme y de que ese deseo irrefrenable de volver a rodar en moto se apaciguase por puro conservadurismo al saber que medianamente lo podía hacer.

Por otra parte, era El Premio al sufrimiento padecido, además del incentivo para lo que me quedaba: Mantenerme Bien.

La Primera vez: me subí a una moto antes de que me diesen el alta médica.

Hablando de tiempos: Aquí tienes el caso de Chris Ganley.

Chris es un exmilitar británico que solo seis meses después de un accidente de moto que le hizo perder un brazo, espalda rota en tres partes, costillas fracturadas, pulmón perforado, sangrado cerebral, etc; estaba de nuevo subido en una moto.

Esto pasó en 2014 justo el año de mi accidente. Desde entonces se ha convertido en uno de los pilotos británicos de referencia y pretende correr en la Isla de Man.

Artículo completo.

Cuando lo leí hace unos días, me quedé loco:

¡¡¡¡Seis Putos Meses!!! ¡¡¡Qué Bestia!!!

En ese tiempo apenas le habría dado tiempo a recuperar sus heridas, por no hablar de que la inmensa mayoría de los mortales seguiríamos agarrados a la almohada llorando mientras lo vemos todo negrísimo.

Viendo al bueno de Chris, se me viene a la cabeza los casos por mí conocidos del ya fallecido Alan Kempster  o de nuestro Antonio Maeso que fue uno de mis referentes en todo esto. Un auténtico crack.

Secuelas = Dolor, Ansiedad e Inseguridad

Rodar con dolor no es nada nuevo para muchos moteros que sufren diferentes tipos de artrosis u otras enfermedades. Conozco a unos cuantos, y no resulta nada cómodo, pero el ansia de rodar en moto lo puede casi todo.

Cuando vienes de un accidente más o menos grave a esto le has de sumar, sobre todo al principio, volver a revivir todo lo que te ha traído hasta aquí.

La mente es tan traicionera a veces…

Merma tus habilidades, te resta confianza.

Maximiza el dolor, los peligros…

Puedes estar hasta el culo de hacer algo, pero cuando esa terea te pilla con el día cruzado, puede hacer de algo sencillo una montaña enorme, hoy

al contrario. Hay días que vas confiado y te salen fáciles cosas que nunca habías hecho.

Días/momentos buenos y malos:

Durante un tiempo al principio, veía a la muerte en cada curva, coche que se arrimaba a un cruce, carretera con verdín o llena de mierda.

No te quiero contar cuando topaba con líneas de alquitrán que fue lo me tiró (eso era entrar en trance) Sin pudor alguno diré que he derramado alguna lagrima viendo carreteras infestadas de ellas. Hace falta estar Tarado para dejarlas así. Sin duda hay políticos que pretenden matarnos. No tiene otra explicación.

Me costó inclinar, trazar curvas separándome del centro de la calzada, rodar de noche, los guardarraíles ni verlos y el primer día que me pilló la lluvia casi me da un “parraque”; pero había que volver a casa. Con lo que no me quedaban más cojones que tirar como fuese.

Además, vivo en Coruña (una de las zonas de España donde más suele llover) y mi último objetivo al volver a rodar en moto era el de viajar.

La moto elegida también puede ser importante:

En Cap de Creus

Más en mi caso que, al no tener una gran flexión en la pierna, no me puedo subir en cualquier tipo de moto:

Algunas Trail, no todas. Alguna turismo incluso naked aunque voy justito, y por supuesto custom y scooters pero no son mi estilo.

El tema es que, dependiendo de tú lesión si la hay, unos tipos o modelos de moto te irán mejor que otros.

Yo actualmente tengo una Yamaha Superteneré 1200, que para mí rodilla es pesada de cojones. Pero es Tan cómoda y bonita que me hace estar in love con ella el 70% del tiempo; mientras el otro 30% me cago en sus muertos porque hay cosas que no me gustan nada.

Si puedes, prueba la moto:

Sé que es jodido que, sabiendo que te has dado un piñazo, ir a un concesionario que te conocen y decirle al comercial:

-“¡¡Pepito!! ¿Qué tal amigo? Enróllate… déjame una moto de pruebas, para ver que tal me encuentro con ella”

Yo lo quise hacer en su día y “Pepito” no sabía dónde meterse. Por supuesto se salió por la tangente. No me la prestó.

Al final me compré la Strom 650 que es una gran moto pero que tuve que adaptar cosas hasta que me di cuenta que No. Que me había equivocado.

La disfruté 40.000 estupendos kilómetros, perdí algo de dinero, pero aprendí que No hacer.

Probando todo lo posible es como sabrás lo que necesitas y lo que te va mal.

Soy consciente de mis “limitaciones”:

Primavera en Asturias

Salgo en moto para pasármelo bien, tratando de sufrir lo mínimo posible. De poco me sirve salir hoy forzando la máquina unas horas si voy a terminar con un dolor de rodilla de la virgen, durmiendo mal, con más calambres de los habituales, etc.

Aunque a veces me “extralimito” en forma de kilómetros con el tiempo he sabido aprender a conocerme, a adaptar mi estilo de conducción (pilotar es otra cosa) saber regular los ritmos que puedo llevar, y esas cosas.

Cursos de Conducción en Moto:

Soy un firme defensor de los cursos de conducción en moto, en los que me consta que dependiendo de tú nivel, casi siempre vuelves con algo aprendido o por lo menos dándote cuenta de algo que no haces del todo bien.

Hoy en día hay variedad de cursos, estilos y profesores. Con lo que, Informándose Bien, es mucho más fácil que antaño encontrar uno que se adapte a ti.

Yo he hecho un par de ellos y, aunque acabo reventado porque la Teneré es super pesada para hacerlos, reconozco que me han servido y debería hacer más.

Si no tuviese carácter, no andaría en moto:

De camino a Cantalejo. La Leyenda Continúa 40 aniversario

Cuando pretendas volver a rodar en moto tras el accidente, parte de la base de que Nadie que no sea de este mundillo lo va a entender y muchos no lo van a respetar.

Por no hablar de que la gente es una bocazas sin filtro.

Frases como: “¿Aún no has tenido bastante? Y similares las he escuchado durante años

Si el accidente hubiese sido en coche, trabajando, en bicicleta, etc. Nadie hubiese dicho nada. Pero las motos son para gran parte de la sociedad algo peligroso, despreciado o maldito.

A veces tienen parte de razón y otras no. Pero cada cual con su culo hace lo que le da la gana.

También he tenido que ponerme Muy Serio con parte de mi entorno sobre todo familiar. Ellos me han visto sufrir (me siguen viendo a veces) con lo que tratan de “protegerme” al tiempo que se quedarían tranquilos si dejase las motos.

Moteros, Moteritos y Moteretes:

Como en todos los colectivos, en el mundo de las motos hay buenísimas personas (afortunadamente conozco a bastantes) pero también de fantasmas, boca chanclas, gente “de cera” y cenutrios varios.

“Personas” te dan una palmadita en el hombro mientras te dicen eso de “Ya pasó. Ya estás para otra”

En la segunda salida te caerá la de “Hay que darle un poquito más, eh??” o directamente lo que es peor. No dicen nada y rajan por detrás (el deporte nacional más popular en España, incluso por delante de la siesta)

Uno de los chascos más gordos me lo llevé con una persona a la que justo antes del accidente esperaba en las rutas siendo novel, y que a la segunda salida de volver a rodar me dejaba atrás quejándose de que “se le calentaba la moto”.

En fin…

Con esto no me quiero explayar porque me caliento para no arreglar nada.

Cada cual eche sus cuentas, mire su ombligo y, si le apetece (que va a ser que no) piense en como hace las cosas.

Lo que tengo muy claro es que lo poquito o nada que tenía que demostrar lo he hecho consiguiendo un imposible: Volviendo a Rodar. Hasta ahí.

Ahora disfruto de la moto, a veces solo, otras acompañado; pero tratando de vivir cada kilómetro como si fuese el último.

Tras siete años y más de 120.000km…

En Fuente De. Picos de Europa

Primo la seguridad y mis sensaciones por encima de todo.

Ciertas maniobras en parado me cuestan: Con gravilla, tierra etc. por miedo a que en un mal gesto fastidiar la rodilla.

Miro muy mucho donde me meto, especialmente si voy solo por el peso de la moto.

Si voy con confianza puedo rodar alegre por donde antes me costaba (sobre todo lugares altos). Si no, levanto el pie lo que haga falta, limitándome a “circular” hasta que las buenas sensaciones regresen.

El resto del tiempo, como nunca he sido un virtuoso en esto, me lo paso bien a mi manera.

El ir con gente con la que me siento a gusto me aporta seguridad. Y eso que habré hecho como unos… ¿¿80.000 kilómetros en solitario durante estos años??

Rodando con lluvia me defiendo. Creo que es lo que tengo más superado. Parece mentira…

Sé que cae de cajón, pero el rodar lo más a menudo posible es muy importante: Cada vez que regreso de un viaje, mi dominio de la moto es totalmente diferente porque no la suelo coger a diario. Lástima que me meta esos atracones que me hacen volver súper cansado, a la vez que henchido. Vivo.

Y sí, en ocasiones sigo viendo a la muerte en alguna curva: Días tontos que todos tenemos todos. Afortunadamente son cada vez más testimoniales.

Definitivamente creo que lo de pasar página va a estar complicado porque cuando me alegro en demasía, mi cuerpo me recuerda de dónde vengo.

¿¿¿Y Tú??? ¿¿¿Cuál es tu historia???

Espero que este post le sirva a alguien. Para mí ha sido toda una terapia el escribirlo.

Gracias por leerlo. Si has pasado por algo similar y te apetece compartirlo, déjalo en comentarios.

Lo Imposible Tarda Sólo un Poco más

Elmoteroredimido

jose.el_moteroredimido

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4 comentarios en “Volver a rodar en moto tras un grave accidente: en ocasiones, sigo viendo a la muerte en alguna curva.”

  1. aun no he tenido ninguna caida importante,(toco madera) pero entiendo que recuperar la confianza despues de un hecho asi, no es facil.

    1. Aunque tengo mis momentos de «explendor» siempre me he considerado un paquetillo yendo en moto. Así que toda mejora es siempre bien recibida, jejeje. Pero conozco a gente muy buena rodando y que tras caerse no han vuelto a ser los mismos. En mi caso la idea que merodea por mi cabeza es la de: si me caigo fuerte, que sea la última. Pero no quiero verme peor de lo que estoy. No solo en las motos si no en la vida en general. Los accidentes ocurren donde menos te lo esperas. Gracias por tu comentario y por leerme. Un Saludo

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