La Primera vez: me subí a una moto antes de que me diesen el alta médica.

La Primera vez: me subí a una moto antes de que me diesen el alta médica.

Honda silver wing 600. Toda una rareza

Ahora que ha pasado el tiempo, que el tema ha “prescrito” y mi ex jefe apenas se acuerda de mí, ya lo puedo decir.

Me subí a una moto por primera vez como cuatro meses antes de que me diesen el alta médica.

Esto es algo que recomiendo a todo el mundo no hacer, ya que al mínimo traspiés (un mal apoyo, un toque con otro vehículo, un acelerón o frenada a destiempo) y la puedes liar pardísima. Primero porque si jodes todo lo andado, la responsabilidad es toda tuya.

Segundo que si por mala suerte te tienen que venir a buscar o te pillan, las consecuencias en tu trabajo o con los seguros pueden ser catastróficas.

Pero en aquel momento llevaba un año y medio pasándolo Fatal, la rodilla estaba en un punto que iba mejor pero le faltaba ese último empujón. A ella y a mí.

Así que un buen día me dejé liar, me fui a un parking y me dejaron un maxi scooter. Una honda Silver Wing 600.

Tenía el culo apretaaado, apretado que no entraba un alfiler: era tal la preocupación por no joder otra vez la rodilla y que me viesen, que a penas lo disfruté (en el momento) porque en el coche camino a casa aquello fue como un orgasmo con retardo.

¡¡Hay Madre!! Por fin veía la luz al final del túnel más chungo al que me había enfrentado.

A esta primera toma de contacto le siguieron dos veces más en el aparcamiento de un edificio y una primera en carretera en la que volví por primera vez a aquel maldito lugar donde me había caído.

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