Reunión Invernal de Arguis. 50 Aniversario

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¡¡¡Muy buenas!!!

¿¿Cómo te va la vida??

Hoy, 22 de Diciembre, día de la Lotería y no me ha tocado un puto euro.

Por si fuese poco, llegan las navidades:

Las fartadas de comer y beber, cargarte de kilos que no darás soltado en todo el año, aguantar a la familia, dejarte un pastizal en regalos y el whatsapp petado de mensajes de gente que no se acuerda de ti más que en estas fechas.

Ahora, con suerte, te envían un mensaje reenviado.

Si no la tienes te preguntarán a ver cómo te va y tú cortésmente les contestarás para que no se note que pasas de ellos, pero seco para que la conversación no siga adelante.

Si por lo menos, hubiese tocado la lotería, te jodería lo mismo, pero lo llevarías de otra forma.

Y sí. Soy un declarado fan de El Grinch y estoy deseando que pasen estas fechas para largarme a La Leyenda Continúa con mis colegas.

Pero a lo que iba:

Hoy te presento el que será el penúltimo post de este 2023, al que le quedan 4 telediarios y medio.

Reunión Invernal de Arguis 2023. 50 Aniversario.

Si me dan bien las cuentas, fue en 1973 cuando un grupo de moteros se juntó en este municipio perteneciente a la preciosa comarca de la Hoya de Huesca, para celebrar la primera Reunión con los medios de aquella época.

Este pasado 16 de Diciembre las motos han vuelto a rugir en Arguis para celebrar los 50 años de una de las concentraciones con más solera del panorama nacional e internacional, en un día tremendamente especial y emotivo.

Moteros de varias nacionalidades, edades y condición nos juntamos una vez más al lado de una única hoguera para comer, beber y festejar en comunidad.

Esta ha sido una edición récord en cuanto a participación, con una lista que rozaba los 600 inscritos; quedándose como de costumbre mucha gente fuera. Buscándose la vida para conseguir la entrada de alguien que finalmente no pudo asistir.

Porque una de las peculiaridades de la Reunión Invernal de Arguis es que, desde hace tiempo, cuenta con un aforo limitado al celebrarse en el Espacio Natural Protegido de mayor extensión de Aragón. Motivo por el cual las exigencias para su celebración son máximas y el espacio muy limitado.

Mi primer Arguis:

Ante todo pedir perdón por mis fotos que dan penita al lado de las realizadas por Abel. Que, con su cámara y sapiencia, ha hecho un estupendo reportaje .

Gracias tío. Vuelve cuando quieras… jeje

Quien me conoce desde hace tiempo sabe que nunca he sido asiduo de concentraciones ni eventos masivos y menos en invierno.

Conozco de la existencia de Arguis desde tiempos no tan lejanos, en los que para mí tener moto era un sueño que anhelaba con toda mi alma.

Esa concentración que se hace en Huesca con un frío del copón la semana antes de Navidad”.

-“No me pillan a mí allí… ni de coña” decía. Ni en Arguis, ni en ninguna otra Concentración Invernal.

Pero la vida hace cambiar las mentes y, tras unos años en dudas, este me ha dado tan fuerte que he sido el inscrito número 69 después de Tres Leyendas en Cantalejo y una visita el año pasado a Motoxeada.

El Viaje:

Para ser totalmente sincero, tenía muchas ganas de ir a Arguis, pero no tantas como para pegarme la panzada de ir desde Coruña, estar y volver en 3 días. O iba sin prisas, o tengo/tenía Motoxeada a 2h y media de casa.

Así que al final fueron 6 días de viaje sin rumbo fijo, viendo cosas y sin demasiadas prisas, pero sin dormirse.

Por cierto, si piensas que voy a sacar 6 post de esto, estás equivocado. Van a ser 2, porque la vuelta me ha salido más jugosa de lo esperado, con un tiempo que te cagas y creo que es digna de ser contada.

La Ida:

La hice con mi amigo Abel, con el que nunca había viajado. Dos días de ruta como pollos sin cabeza, pero muy agradables en cuanto a lo personal. Hubo un par de momentazos que quedarán en mi recuerdo para siempre como esta foto:

La Vuelta:

3 días que os contaré en otro post. O más bien dos y medio… jeje.

Solo decir que tomé rumbo norte hasta encontrar la costa, para no dejarla prácticamente hasta llegar a Lugo. Momento en el que supe que estaba en casa porque empezó a llover y terminé por llegar a casa “con el gancho”.

Menudo asco de noche…

Mi Experiencia en Arguis:

El viernes, mientras algunos compañeros ya habían pasado la noche en el campamento, Abel y yo dormimos en Jaca resguardados de las heladas.

Después de cenar, nos fuimos a estirar las piernas, buscando alguna cervecería donde calentarnos un poco la cabeza antes de ir a dormir, pero con exiguo éxito. O estaban muy escondidas, o no había ninguna.

Estuvimos a punto de unirnos a la fiesta que llevaba una tropa de esas que van cerrando bares, pero no lo vimos oportuno; y tras un par de malos sucedáneos españoles de ese dorado brebaje que en las Galias llamamos “Garimba” nos fuimos a “sobar”. Jodidos por haber fracasado en nuestro intento.

El sábado había helado:

Coches con capós blancos se paseaban por toda la villa mientras nosotros hacíamos tiempo desayunando en aquel local donde una guapa camarera de tez oscura, atendía a clientes ávidos de un churro o porra que llevarse a la boca.

Se mostraba seria ante tanta impaciencia. La verdad es que su cara de mala hostia por un momento se puso a la par de su belleza. No me quiero imaginar la impertinencia que pudo oír mientras nosotros nos conformábamos con un par de pinchos y un Cola Cao. Los churros y las porras las dejamos para otro día.

El desayuno, unas compras de última hora y nos fuimos para Arguis:

Tomando como referencia una de las rutas por los alrededores que nos envió la organización con carreteras de todo tipo y unos paisajes realmente chulos, pero parcialmente helados por zonas, llegamos Arguis a eso de las 12 de la mañana con el ambiente por todo lo alto.

Inscripción, y casi sin tiempo a montar la tienda, los primeros amigos nos estaban recibiendo y saludando. Entre ellos Paco, nuestro amigo de Coruña que había salido un día después para llegar minutos antes que nosotros… (menudo desastre).

Nada más montar su tienda, el tío se largó a conocer los alrededores.

– Si “ejque” Paquiño es un culo inquieto que no veas. jeje

Por nuestra parte, nosotros pasamos la tarde a lo que íbamos: de cháchara, conociendo gente y sobre todo riéndonos muchísimo.

Entre tanto llegó Jesús. Mi amigo de Donosti y uno de los más fieles lectores de este blog.

Tras pasar la noche en el campamento, con su X-Adv había tomado un camino parecido al de Paco: rutear durante todo el día.

A medida que la tarde avanzaba y el amigo “Lorenzo” se iba a dormir, llegaba el momento de rocío, la helada, y de arrimar el culo a la hoguera.

Dicen que el roce hace el cariño, por eso esta no era muy grande y nos tuvimos que apiñar para darnos calor entre risas.

Una de las anécdotas de la jornada fue cuando Abel se dio cuenta de que una de las cervezas “ de importación” (porque se las llevó desde Coruña” se había pinchado por el camino dejándole el saco mojado, con agradable olor a bodega.

¡¡¡Ja…jajajaja!!!…

Tras la cena llegó lo que más me gusta de una buena invernal: El momento hoguera.

A medida que la fiesta comenzó a cobrar sus primeras “victimas”, aquellas mesas regularmente dispuestas comenzaron a vaciarse dejando hueco para que me abstrajese en mis pensamientos frente al fuego y a una botellita de espirituoso de regular factura.

No sé lo que había bebido este francés que se llevaron a dormir entre gruñidos, pero yo tuve más aguante. Mucho más… jeje

Este hombre se levantó con la marca de la mesa en la frente, seguro

Pero me lo pasé realmente bien escuchando las divagaciones de los vecinos de aquella torre de babel, mientras el sueño comenzaba a rondarme.

Venciendo los obstáculos del camino y, serpenteando como buenamente pude, conseguí introducirme en mi saco de plumas.

Aquel que me hizo sudar en la pasada Leyenda como si estuviese en el mismísimo infierno, en esta ocasión acogió unas cuantas buenas horas de sueño que lo dan por rentabilizado.

-“Qué bonito es dormir bajo las estrellas, aunque caiga una helada de los cojones…”

La falta de humedad hizo que unas temperaturas mínimas -6oC fuesen francamente soportables.

Noches de desenfreno. Mañanas de Ibuprofeno:

Recuerdo haberme despertado con luz a eso de las 8 de la mañana, con todo blanco que parecía nevado. Las primeras motos ya estaban en marcha.

Me costó, pero finalmente conseguí vencer aquella pequeña resaca y espabilar lo suficiente para recoger mis enseres, despedirme de los amigos que volvían a casa y montarme en la moto. Siempre con la pantalla bien abierta para que el frío de la montaña terminase por hacerme revivir. Evitando además que posibles efluvios de alcohol la empañasen.

Eso más un par de Ibuprofenos aderezados con algo de comer, son mano de santo.

Una experiencia tremendamente positiva:

Me lo he tomado como un pequeño viaje invernal en el que he abrazado a amigos, saludado a conocidos y, sobre todo, me he reído muchísimo.

También me he emocionado recordando delante de la hoguera a amigos que ya no están.

Me gustaría resaltar:

-El gran ambiente y civismo general de los participantes.

-La tremenda amabilidad y buen rollo de una organización que, con pequeños detalles a mejorar en futuras ediciones, me consta que han sacado adelante contra viento y marea esta edición.

Porque, con las actuales restricciones medioambientales (muchas veces carentes de todo sentido) hoy en día resulta complicadísimo organizar cualquier evento al aire libre, que a las propias autoridades no les convenga. Y si es del mundo del motor, ni te cuento.

-El trato recibido por parte de hosteleros y vecinos de Arguis. De 10.

Así que, por mi parte, espero que haya Reunión Invernal de Arguis para rato y poder volver en alguna futura edición.

Iniciativas como esta o similares son importantes en la economía de muchos pueblos como Arguis y otros.

Todas las fotos en YouTube:

Léeme en SmartMotoRiders.com:

En los próximos días tendrás una crónica más seria y formal en una pequeña colaboración que hago con esta web de mano de Héctor Carmona.

Te recomiendo que visites porque hacen un gran trabajo.

Hasta aquí la entrada de hoy del Moteroredimido.

En unos días haré un pequeño post felicitándote el año y contándote un par de proyectos inminentes que tengo entre manos, pues ya sabes que lo de hacer planes a más de dos meses vista no va conmigo.

Luego vendrá el resumen del 2023… ya hay cosillas en marcha.

Millones de gracias por leerme querido follower. jeje.

Un Abrazo

Lo Imposible Tarda Solo un Poco Más.

 

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4 comentarios en “Reunión Invernal de Arguis. 50 Aniversario”

  1. Ramón Parreño Moreno

    Enhorabuena por la entrada y cierta envidia sana… Este año no nos veremos en La Leyenda Continúa. Las circunstancias, son las que son.
    Un abrazo fuerte y feliz Año Nuevo.

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