Recorriendo la Costa Vasca en moto.

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Muy Buenas!!! Bienvenido a un nuevo post del Moteroredimido.

Hoy toca ruta en moto. ¡¡Y qué ruta!!

Ni más ni menos que recorrer tooooda la costa vasca en moto en una sola jornada. Sin pararme demasiado en los pueblos. Centrándome en el paisaje y aprovechando la luz de un mágico día de Diciembre.

La vuelta de Arguis:

Esta ruta forma parte del viaje a la Reunión Invernal de Arguis 2023.

Una semana de viaje en la que, durante la ida me guardé al bloguero en una maleta para dedicar cada minuto a un buen amigo con el que nunca había viajado.

Durante la vuelta, ya en solitario, me explayé en rutear, investigar y sacar fotos “a saco”

La hice por el norte aprovechando una ventana de clima propicio entre borrascas, poco habitual durante esas fechas. Era lo que había y tocaba aprovechar el tiempo.

Hoy te dejo el primer episodio de dos: Lo hago así, no por estirar la historia; sino para hacerlo cortito, que centres toda tu atención y no te me largues dejándolo a medias. ¡¡Qué te conozco!! jeje.

Recorriendo la Costa Vasca en moto.

Recuerdo haberme despertado bien temprano aquella mañana.

Atrás había quedado la ruta de aproximación a Irún: 230km de resaca post Arguis que curé a base de curvas, viento fresco en la cara, comida basura y un café bien cargado.

Durante el desayuno en aquel hotel de paso, la cafetería estaba repleta de un público de lo más variopinto, cada cual a su rollo: mientras unos pijillos se las ingeniaban para comerse un pintxo con cuchillo y tenedor, unos currantes de mono azul divagaban sobre como desmontar una persiana. Estos desgarraban a dentelladas los suyos, sin tantos miramientos.

Mientras tanto yo los observaba desde la distancia. Degustando cada bocado de mi desayuno en silencio.

El Monte Jaizkibel

Saldando cuentas pendientes:

El Monte Jaizkibel es una de esas bellezas paisajísticas del norte, muy al estilo a nuestra “Serra da Capelada” en Galicia, con sus famosos Acantilados Vixía de Herbeira.

Unas veces por desconocimiento y otras por falta de tiempo, es un lugar que nunca había conseguido visitar con tiempo de poderlo disfrutar plenamente.

Primera parada: Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

Aquel intenso sol de mañana de Diciembre hizo que las fotos saliesen un poco como el culo. O mejor dicho: «Con un atractivo diferente»

Allí llegamos mi Teneré y yo. Zigzagueando entre el caótico tráfico de un lunes + algún que otro radar. Pletóricos de energía tras 14 horas de reparador descanso.

Historia:

El Santuario está situado en el lugar donde dos niños/pastores guiados por una luz, se encontraron una imagen de la virgen. Las primeras menciones del templo datan del más menos del 1500. Ha sido reconstruida varias veces y, tras el sitio de la villa por parte del Cardenal Richelieu (el malo de D’Artagnan) en 1600 y pico, cuando los franceses se fueron no se sabe si de aburrimiento, los vecinos montaron una romería por si la virgen había tenido algo que ver en el tema. Desde esa, hay sarao cada 8 de Septiembre. Cualquier excusa es buena para una fiesta… jeje.

Sensaciones:

En su mirador las vistas, si bien son espectaculares, para mí no lo son tanto como en algún tramo de la carretera que te lleva al Faro de Higuer; viéndose compensadas por el aura que da la niebla a primera hora.

Con todo me parece un lugar totalmente recomendable de visitar.

Segunda Parada: Puerto de Jaizkibel.

Tres minutos después había llegado al cartel del Puerto de 455m. La zona es bonita, pero para ver lo guapo de verdad hay que tomárselo con calma, caminar o bici. Como digo son 455m desde el mar que está súper cerca, así que imagínate los acantilados que hay por alguna parte.

Pero bueno: como he dicho, en Galicia los tenemos más grandes: los acantilados de Vixía de Herbeira (post). Cuando se le gana en algo a un vasco, hay que presumir….jeje

Moterilmente es bonito, hay algunas curvas, pero las chulas están del lado de San Sebastián. Carretera estrecha, buena, curvas cerraditas y con pendiente.

El Peine del Viento. San Sebastián:

Estoy seguro de que la ciudad tiene unas cuantas cosas chulas que veré con detenimiento algún día espero cercano. Pero yo esta vez no iba a ver San Sebastián, si no el Peine del Viento o Haizearen Orrazia

Como gran amante del metal este conjunto de esculturas realizado por Eduardo Chillida sobre  una obra arquitectónica del arquitecto vasco Luis Peña Ganchegui, me traía loco desde hace muchísimo tiempo y era parada obligatoria en esta ruta. De hecho fue la parada más larga de todo el día y la disfruté bien a gusto.

El día era perfecto, la luz, poca mar, poca gente. El sol y la brisa me dejaron meditar un ratillo mientras sacaba fotos.

Luego hice lo que algunos de allí: Sentarme a mirarlo con calma con la brisa del mar. En silencio. Sin pensar. Viviendo aquellos minutos que no volverán y que recuerdo de una gran paz.

La escultura es impresionante. Metal frío golpeado sin clemencia por el mar. Tres obras de arte cuidadosamente colocadas en un entorno que me hubiese gustado más salvaje.

Pero como todo lo turístico ha de estar rodeado de hormigón, asfalto y gente.

Una pequeña muestra de las fotos que he sacado en El Peine del Viento

El Monte Igueldo: Café y ruta con Jesús.

De Jesús os he hablado ya varias veces.  Es uno de esos tipos geniales que te regala la vida y que nunca me canso de ver, y creo que él a mi tampoco.

Ni un día después de despedirnos en Arguis, estábamos al lado del Peine del Viento tomando café y ruteando juntos unos cuantos kilómetros. Tiene una vitalidad de la hostia el tío.

Jesús: “¡¡de mayor quiero ser como tú!!”

En el Monte Igueldo me quedaría a vivir:

Un puro entorno rural guapísimo al lado de San Sebastián, en el que no faltan los caseríos, los animales de granja, y esa luz especial que le da estar al lado de la costa. Me pareció un entorno idílico para alguien como yo, que aborrece las ciudades pero que, por mis avatares físicos, necesita de sus servicios con cierta asiduidad.

Lástima de no tener fotos con aquellas vacas escocesas que me encontré al lado de la carretera. Pero Jesús llevaba algo de prisa y en aquel momento no me atreví a pararlo.

Zarauz, Guetaria, Deva, Motrico, Ondarroa, Lequeitio, Mundaca, Bermeo, Gorliz, Sopelana, y alguno que se me escapa:

De entre las decenas de miradores que hay por toda la costa, este es uno de los que me ha parecido más espectaculares. Si obvias el pijerío del campo de golf, justo detrás hay una espectacular vista de Zarauz y el Ratón de Guetaria

Jesús me instó encarecidamente a que aprovechase aquel día estupendo a ir pegadito a la costa sin perder detalle, y así lo hice durante toda la jornada mezclando la N-634 con carreteras secundarias hasta llegar a Bilbao.

Fueron kilómetros y kilómetros de curvas. Disfrutando del placer de rodar en un día que climatológicamente fue un regalo. Una luz impresionante, nada de frío y tráfico contenido hasta llegar a la gran urbe.

Durante la jornada hice muy pocas paradas más allá de las necesarias para las fotos de rigor. Disfrutando de una comida de las que a mí me gustan: a pie de carretera, un banco con vistas y unas carretera bien motera.

No paré en Gaztelugatxe…

Pese a que estuve a puntito, recordé que hacía 9 años también lo había intentado (esa vez era Agosto) y desde arriba apenas se veían más que un montón de escaleras que ahora no estoy para recorrer.

… Ni tampoco en Bilbao.

En esta preciosa ciudad había estado varias veces. La última en septiembre pasado, acompañado y bien enlatado (eso totalmente en contra de mi voluntad, pero es lo que hay) y de la que me queda solo por ver su famoso puente de metal. Un gran motivo para volver.

Por otra parte, lo de Bilbao en hora punta es como lo de cualquier otra gran ciudad: una mierda pinchada en un palo.

Dan igual las vías inmensas con 4 carriles que tratar de escabullirte por autovía… La hora y pico de atasco no me la quitó ni Dios.

Mientras trataba de hacer de Pizzero con una moto de 300kg, buscando huecos para ganar metros y segundos, veía como en el horizonte el sol comenzaba a esconderse al tiempo que pensaba:

“Por allí está Finisterre”

 

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2 comentarios en “Recorriendo la Costa Vasca en moto.”

  1. Hola buen reportaje encima es una zona que es preciosa y con un dia soleado te impresiona ,que se anime la gente a recorrer esas zonas que no decepcionan nunca Gracias por todo y un fuerte abrazo Vssss

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