La Calma después de la Tormenta.
El Hotel de 4 estrellas ha sido un sin más en nuestras vidas, una estancia fugaz que debemos abandonar antes de las 12 para ir rumbo al siguiente destino.
Madrugamos para ver un par de tiendas de moto antes de partir, y una corazonada hace que le diga al sapo que mire un poco la historia de Andorra, que no puede ser tan fea, que algo se nos escapa, si hemos estado tocando destinos medievales preciosos durante toda la ruta, tú, Andorra, nos ocultas algo fijo.
Decido comerme una colonia de Britney Spears:
Efectivamente, San Google nos muestra una visita guiada de 3 horas y media que pinta muy muy bien y entonces decidimos rápido. Nos quedamos un día mas aquí pero cambiamos de hotel y de zona. Buenísima elección. El hotel es mucho más viejo pero es genial, con una terraza Preciosa y una atención cercana, sin recepcionistas con un palo metido en el culo.
Dejamos los trastos, nos echamos las primeras dos cervezas del día para reorganizar nuestra agenda y tiramos a patear por la milla de oro con toda nuestra conciencia de que no podemos gastarnos NADA porque es comer o comprar. Pues decido comerme una colonia de Britney Spears que huele a mis recuerdos de adolescencia, un pintalabios y compro guantes para el sapo. Así no puede refunfuñar.
Pero al final comemos en un sitio muy guay y nos regalan de postre dos copas de champán y unos bombones. Ya solo nos faltan unos pocos euros para la bancarrota.
El Tour:
Volvemos al hotel, siestita y para el tour. Poco puedo decir del pozo de sabiduría que es el señor que nos guió durante 4 horas y nos hizo dar un giro radical sobre nuestra visión acerca de Andorra. Maravilla de verdad, pero hay que entender la historia, las localizaciones etc y todo eso. Y esa experiencia es personal, no voy a dar más brasa ya hoy.
La última cena de lujo también porque la carne de aquí está MUY buena,y a dormir, que mañana cambiamos de parroquia por última vez en esta aventura y hay que descansar.
Pd: hoy quiero al sapo. Hasta le doy la mano mientras paseamos.
«Adiós con el corazón…»
Nos vamos de Andorra con muy buen sabor de boca y con ganas de volver a seguir conociendo a La Vieja y alrededores y a compraaar…pooorque heeeemoss veniiiidooo eeen moootoo y nooo cabeeee unaaaa mieeeerda eeen ninguuuuna maletaaa yaaa.
Compungidos y llorosos nos disponemos a hacer las malditas maletas (que no las cuadra ni Willis Gibson, campeón de Tetris 2023) pero entre todo el caos hay algo que no aparece. El señor GPS que es el señor más paciente e inteligente de los tres, ha decidido salir a por tabaco. No lo vemos por ningún sitio. Desmontamos la habitación, las maletas, bajamos a recepción, al bar, buscamos en el aparcamiento de la moto. NADA. Buena decisión abandonar este barco señor GPS, pero salir de Andorra sin datos ahora nos complica un poco la mañana. El sapo se fustiga por su falta de organización, por no saber dónde pone las cosas, y yo le intento calmar porque perder cosas es el pan mío de cada día, le comprendo.
-Ey, tranquilo, que seguro que lo encuentras y ya verás que ilusión te hace…
-No Esther. Me jode no saber dónde dejo las cosas porque estoy seguro que lo cogí y lo llevé al hotel. ¿A tí no te suena?
-A mí de nada. De nada.
Buena decisión abandonar este barco señor GPS
Tiro para Motocard como si me persiguiese el diablo:
Resignados montamos toda la moto y nosotros en ella y tiramos a ver la última tienda en ruta para ver si yo encuentro unos pantalones de motera gorda (porque este año he dedicido ser gordibuena, ya bajaré peso en septiembre…) así que paramos en esta tienda gigante y maravillosa y cuando voy a desatarme el airbag noto algo duro en la parte izquierda de mi pecho. La botella de gas está a la derecha, mi móvil guardado…joder, joder, joder…me acabo de iluminar….el GPS lo guardé yo en la chaqueta de la moto…
-¡¡¡Iván!!! ¡¡¡¡¿A que no sabes que tengo en la chaquetaaaa??!!!! ¡¡¡Ya verás que ilusión te hace!!!
Me mira raro, frunce el ceño y no se si es que no entiende o me ha entendido…
-Mecago en Dios.
Me mira y me remira y yo le medio sonrio. Me da algo de miedito. Pero mantengo el tipo.
-De verdad Esther que no voy a decirte nada.– pero se hiela el infierno con esa mirada…
-Anda que…ya ves…¡ya sabía yo que iba a aparecer!
Giro la mirada y la cabeza y tiro para Motocard como si me persiguiese el diablo…me compro un pantalón talla 40 ( yo hace 6 meses entraba en una 36 y no estoy embarazada…😫) y tiramos para Aínsa.
Reflexión para todas esas personas que no andáis habitualmente en moto
El camino me hace hacer una reflexión para todas esas personas que no andáis habitualmente en moto…a ver, os explico:
La moto infla, hincha, tú te pones el traje y cuando te lo vas a quitar no sale ni con 3en 1. El horror de la vestimenta de moto es aleatoria. Un día te toca que te duela el culo, las ingles, las rodillas…otro día las cervicales, las orejas…y luego está el día estrella que es que te duelen las cejas y la frente, porque, sin querer las cejas engordan. Eso soy yo hoy. El Angry bird rojo con las cejas gordas. Y me duele el casco infinito. Pero no paramos hasta Aínsa.
Eso soy yo hoy. El Angry bird rojo con las cejas gordas.
Ya he vuelto a rellenar el saquito del odio supremo. Esto es un non stop de crudeza matrimonial.
Me pongo en modo Van Gaal:

El camping es guay pero lo regenta Lucifer a 1000 grados a la sombra.
Debo de ser VIP ya “in the hell” porque no me afecta la ubicación de la parcela entre cuñaos cubateros , ni entre una familia sevillana que solo dice “quillo” 7 veces por frase ni un chaval de unos 12 años haciendo malabares ante la indiferencia de sus padres que están cascándose una botella de pacharán…buenoo!
Esther no te quejes.
Me pongo en modo Van Gaal, “Siempre positivo, nunca negativo”, pero en mi interior soy Koeman. Zambombazos a diestro y siniestro.
Montamos tienda, piscina, cerveza, picoteo, Trivial ( siii, un Trivial en el que en las preguntas sale Indurain…), el sapo nunca había jugado al Trivial ( persona sin infancia), ducha y cenita.
Me comen los mosquitos pero estoy (debo estar) feliz.
La vida campestre me recuerda lo mucho que admiro a veces el asfalto. Unos 20 metros de asfalto con unas sillas y unas mesas encima y unos botellines con oro rubio con el aire acondicionado dándome en la cara…ainss, que me atonto, bueno, que me duermo.
Mañana mas y mejor (🤣?).
Esther Puertas:
Esthertxu Txu Txu es en realidad Esther Puertas. Una escritora de novela negra con dos libros en su haber, los cuales te invito encarecidamente que conozcas.
La Hija de la Carnicera

Bandada «El Origen»

Para conseguir un ejemplar, hazlo a través del siguiente enlace: Novelas Esther Puertas
Ó también puedes ponerte en contacto con Esther a través de Instagram: Esthertxupuertas
Espero que te haya gustado esta primera entrada de la sección Relatos Moteros. Muy pronto habrá más.
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