Francia:

Después de un breve paso por el Col de l’Iseran
Puedo decir que entré oficial y definitivamente en Francia por el Col de Petit Saint Bernard.
De la ruta inicial que tenía medio previsto con mil puntos marcados a lo que realmente estoy haciendo hay un mundo de diferencia. De hecho ya la he reformado tantas veces, que todos los nombres me suenan.
Pero si hay algo a lo que no estoy dispuesto a renunciar en este viaje es a hacerme unos cuantos puertos del Tour de Francia.
Sí, soy de esos “raritos” que prefiere zamparse una etapa de montaña del Tour mientras me entretengo con los comentarios del gran Perico Delgado, en lugar de una carrera de F1 con sus “ingenieros de sofá”. Ya ves… Jajaja.
El caso es que me apetece mogollón, al igual que he hecho más de una vez en los Pirineos, rodar en moto por los mismos lugares en los que estos fenómenos de la bicicleta me hacen vibrar cada año.
Sauze d’Oulx:
Fronteriza con Italia y conocida como el Balcón de los Alpes, Sauze d’Oulx es una pequeña localidad situada a 1500m de altitud, cercana a una de las mayores estaciones de esquí de toda Europa y destino muy popular tanto en invierno como en verano. Rollo Val d’Isère, pero más pequeño.
Sitio pijillo, con ambiente guay para ir de fiesta si tu cartera lo soporta, la verdad es que mola un montón y me ha causado una grata impresión.
Tiene hoteles, sitios chulos para pasear y un supermercado que abre hasta los domingos.
Yo nunca suelo ir a comprar en festivo, pero en esta ocasión me viene de lujo.
El Hotel K2:“Jooooooder! Será porque están en temporada baja”
La verdad es que tanto los de las páginas como los de los hoteles son la caña cuando ponen las ofertas, adornando las fotos todo lo posible para hacerte caer.
En este ves una muy buena oferta junto a las imágenes de las habitaciones y dices:
–“Jooooooder! Será porque están en temporada baja”
Luego llegas al sitio, te llevan a un hotel aledaño del año de la polka todo reventado mientras, con cara de gilipollas, asumes que te van a dar exactamente lo que has pagado: una cama, un armario, un baño y un balcón con vistas al hotel bueno… jeje.

Por unos 100€ para dos noches aquí, ni tan mal.
Pero aquella noche de sábado, las cañas me las tomé “de terraceo” en uno de los sitios más pijos de toda Italia. Porque yo lo valgo.

Todo se tuerce: Una DANA y más cosas.
Como te decía antes, la ruta inicial de este viaje tenía muchos puntos marcados a posta.
En casa y sobre el mapa todo se ve súper bonito y súper fácil, pero luego los avatares del viaje van dirigiendo el cotarro y llevándote de un lado a otro.
Llegado al Col de l’Iseran mi intención es obviar la Bonette y esa parte de los Alpes franceses e ir descendiendo por los puertos que separan Francia e Italia en dirección al Mediterráneo, hasta un determinado punto en el que tomaría rumbo a la Provenza, a las Georges du Verdon y de ahí para España.
La DANA:

Aunque tampoco es algo que me obsesione, trato de estar atento a la predicción del tiempo por si hay alguna alerta de importancia. Lo justo para evitar problemas.
Pero es en esta ocasión que desde casa me alertan de las graves inundaciones que una DANA está causando en el Pirineo y que dicen puede dirigirse a los Alpes Franceses (justo por la parte de donde estoy yo). Las autoridades por su parte dan la alerta para “curarse en salud” por lo que pueda pasar y yo por precaución decido hacer una segunda parada de descanso.
Aquel domingo llueve durante prácticamente todo el día y la noche, sin llegar ni mucho menos a las cantidades del Pirineo. Buenos chaparrones, rachas de viento, pero ni tan mal.
Momentos que aprovecho para recuperar energías, cuidar de mi rodilla y tratar de reorganizar este viaje que se va a tirones.
Puertos Cortados: Hay que cambiar de ruta.
Ah! Que no te lo había contado: Mi llegada a Sauze d´Oulux no había estado exenta de polémica al tocarme deshacer un puerto (ya no me acuerdo de cual) que me había encontrado cortado. Es por ello que, con el hotel reservado, hube de comerme un túnel transfronterizo de peaje. Aquellos 40€ me dolieron como una patada en los riñones. “Su p… madre”.
Es por ello que durante el día de descanso trato de revisar la ruta prevista para evitar más historias similares, y menos mal:
Col du Mont Cenis- Cerrado
El túnel del Col de Tende- Cerrado
Más alguno que no está marcado y que ha podido quedar fastidiado por las tormentas…
-”Joooder, colega. Parece que no quieres que haga los Alpes Marítimos. Pues nada. Para otra. A tomar por saco”
Di tú que queriendo hubiese encontrado alternativas (que las hay bien atractivas) pero aquellos momentos de soledad y cansancio pasan factura. Si esto me pillase más fresco hubiese sido otro cantar, pero este viaje se me está haciendo bola.
No me divierto, no tengo prácticamente con quien hablar… así que decido tirar hacia las Gargantas del Verdon por algún puerto chulo que quede de camino, y de ahí enfilar camino a casa.
Cuanto puede ser esto: ¿¿Tres o cuatro días??
El Col D’Izoard:

Me levanto súper temprano. Una noche más sin haber dormido todo lo que debería. Desayuno a conciencia, me visto y con las primeras luces del día monto el equipaje en la moto para proseguir camino en una mañana fresca.
Entrego las llaves y me despido de aquella recepcionista rubia, ojos claros, y delgada hasta casi el extremo.
El día anterior había accedido, parecía que de mala gana, a que ampliase mi estancia una noche más:
–”¿¿Pero seguro que mañana se va. No??” o algo así me espetó en inglés.
Ahora está de mejor humor y mucho más agradable. Estamos a final de la temporada de verano, este es su día libre y quien sabe si se avecinan vacaciones.
Ya en la moto, las sensaciones son estupendas, me encuentro bastante descansado y avanzo feliz a la par que prudente por el posible estado de las carreteras.
Voy camino de otro de esos puertos del Tour que quería visitar sí o sí en este viaje:
Las Gargantas del Verdon:

Desde Brunissard a Guillestre la carretera es espectacular pese a las obras: Ruedo “a la italiana” por un precioso cañón tratando de agilizar, el sol brilla entre los árboles alegrando el día, hace fresquito, la carretera es perfecta.
Son las once de la mañana y voy súper bien para llegar a Las Gargantas del Verdon que, según dicen, es el cañón más bonito de Europa.
En Guillestre hago una breve parada dudando sobre si hacer el Col de Vars y La Bonette, pero no le encuentro sentido:
1- Lo suyo sería hacerlos junto con un par de puertos más finalizando en Mónaco, Niza o un lugar así.
2- Esto supondría un día más de viaje, y no lo veo.
Rodando por la Provenza:
En su lugar decido avanzar rodando por carreteras secundarias de la Alta Provenza, embriagado por un sentimiento romántico. Me atrae infinitamente más la idea de ir en moto por la campiña y sus estrechas carreteras llenas de polvo y baches, que hacerlo entre atascos en la costa por muy azul que sea.
Mientras intento no liarla con los cruces, me deleito rodando en moto entre campos de lavanda que aun segadas sus flores, sigue desprendiendo ese aroma tan característico. Imagínate todo esto en primavera. “Dios… Que Pasada Tiene que ser eso”
Las Gargantas del Verdon:
Es mediodía cuando, tras unos 250 preciosos kms, llego a:
Visitando a Ovi:
Jose es una de tantas personas que, sin saber muy bien porqué, las motos y las redes sociales han traído a mi vida. Uno de esos viajeros que, en lugar de hacerlo en un blog, canal de Youtube o similar, guardan sus aventuras en su disco duro mental, en el corcho de una habitación llena de recuerdos, o en un álbum de fotosque anda medio perdido por casa.
Porque, aunque muchos lo hacemos complicado, realmente un viaje en moto es algo tan simple como elegir un destino, hacer el petate, montarte en la moto y pista.
Jose siempre dice que para él los viajes son tiempo, dinero y ganas. Luego la proporción la pone cada uno.

De esa forma ha recorrido cientos de miles de kilómetros desde que un buen día (aún no me ha dicho cuando) le picó el gusanillo de viajar.
Un tipo tan locuaz, ácido e intenso como buena gente en sus adentros. Ni mucho menos es la ruta más corta a casa, pero me apetecía verlo. Un motero gallego cargado de morriña que vive a mil kms de su tierra.
Tras pasar una noche de perros por culpa del viento en un camping de nombre totalmente impronunciable, aquella mañana empaco por última vez el petate y pongo rumbo a Reus a visitar a Ovi en una ruta con cero historia: Carretera, autopista y viento con el mar siempre a mi izquierda.
Visita se resume en una laaaaarga y agradable parrafada con unas horas de sueño por el medio.
La Vuelta a Casa:
Por la mañana me levanto tranquilo y decidido en que, si el cansancio no lo impide, este será mi último día de viaje: Porque sí. Porque me apetece dormir en casa y porque en aquel instante me tiran de un pie los casi 1200km que hay hasta Coruña.
Con calma con la que desayuno con Jose, nos despedimos con un «hasta pronto» subo el asiento de la moto para fatigar menos las rodillas, pongo Betanzos en el Gps y me subo en mi Teneré concienciado de que será un laaaaargo y tedioso día de autopista que afortunadamente se saldaría sin sustos y llegando realmente entero.
Paradas cada 250km para repostar la moto y yo, viento por Zaragoza, control de crucero casi todo el rato y reposicionarme en la moto cada cierto tiempo para que el culo doliese menos. La verdad es que se me pasó bastante rápido por lo menos hasta León. Luego era llegar.

Los últimos kms han sido totalmente de cuento:
El cielo rojo al atardecer, los recuerdos de tantos días de viaje revoloteando en mi mente… Emociones que explotaban mientrasdaba gracias una y otra vez por todo lo visto / vivido.
Quien lo iba a decir hace 10 años.
Creo que la foto lo dice todo.
Lo Imposible tarda Sólo Un Poco Más.
Y hasta aquí el viaje en sí. Ahora ya con algo más de experiencia escribiré un post sobre como lo volvería a hacer, con recomendaciones de ruta y esas cosas por si te estás pensando hacerlo.
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Espero que te haya gustado la serie y el blog si no lo conocías. Recuerda que publico con cierta asiduidad por si quieres suscribirte. Será un placer tenerte por aquí.
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Una serie con todo detalle del viaje. Algún dia, si puedo, me gustaría replicar algo parecido. Saludos Jose!
Muchísimas Gracias!! Estoy más que seguro de que podrás. Con calma y haciendo un buen planning será mucho más factible. Saludos!!
Bueno Joselillo, me ha encantado lo bien resuelto que está el texto que te hace a medida que lees pensar sin darte cuenta que viajas contigo en una alforja de la Super Teneré, y que pa mas inri es un viaje que tuve ocasión de ir pero en aquel momento decliné por diversas circunstancias llevarlo a cabo y a día de hoy me arrepiento mucho.
Un abrazo grande y sigue contándonos «cositas» de tus viajes.
Muchas Gracias!! Yo… podía no haberlo hecho, y no ha salido del todo como me hubiese gustado, pero no me arrepiento para nada. Lo he disfrutado mucho y me ha servido como aprendizaje. jeje. Un Abrazo!!