Alpes en Moto 2024: Esto es una Locura

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He Perdido Gran Parte de de las grabaciones realizadas con la GoPro:

Hace tiempo que me he dado cuenta de que esto de ser bloguero, You Tuber o cuenta historias, a parte de un bonito hobby es un coñazo inmundo porque no dependes solo de tí mismo.

Ser ordenado y metódico con ciertas cosas, es indispensable si quieres conseguir un material gráfico decente que le de valor a lo que haces; pero ni con esas tienes garantizado que todo salga medio bien. Porque como digo existen otros factores que interfieren como la electrónica, la informática, el cansancio o la suerte.

En cada viaje, ruta, evento o prueba que hago, el fin primordial de disfrutarlos y vivirlos a tope Yo. Luego, si me parecen interesantes, te los cuento aquí para que los vivas conmigo.

Todo esto va porque durante este viaje he sufrido un problema técnico que me ha hecho perder gran parte de las grabaciones que hice con la cámara de video.

De ella suelo sacar fotos y capturas que le dan un toque diferente a mis post, pero sobre todo son recuerdos que de vez en cuando reviso para revivir mis aventurillas.

Si bien siempre quedarán recuerdos en mi cabeza de esos lugares, perder este material ha resultado un palo importante y un daño irreparable.

Estoy tratando de recuperar lo posible de las tarjetas, pero esto puede llevar bastante tiempo. Aunque está difícil, espero que mis relatos no queden deslucidos en exceso.

Capítulo 1:

 

Por si acabas de entrar, andas perdido y no sabes de que va esto, te dejo aquí abajo las primeras entregas.

Alpes en Moto 2024: Comienza el Viaje.

Capítulo 2: Esto es una Locura

La Torre de Pisa. Masificación en el tren chu chú:

Aquel primer día en Italia me di cuenta de que la había cagado a base de bien con el ferry a Civitavecchia. De que el bueno a pesar del precio y la premura en haberlo contratado era el de Génova.

Mientras desayuno trato de trazar una ruta para ver algo de la costa y del Cinque Terre, pero no me dan las cuentas: la zona resulta realmente densa de ver, por no hablar del tráfico. Definitivamente del Cinque Terre tendrá que quedar para otra. Como dice un buen amigo y experto viajero, la costa italiana da para un viaje ella solita.

El día había amanecido soleado y con calor ya de buena mañana.

-”Joder con el puto calor…”

Recuerdo haber llegado a Pisa, ese famoso lugar donde hay una torre que está para caerse, cerca del mediodía. De aquella mañana soporífera entre coches y radares me quedo con haber rodado por la Toscana (que bien huele la Toscana) y disfrutado de algún paisaje bien chulo. Alguno.

Mis intenciones para aquel día se han reducido a la esperanza de llegar con mi moto a la famosa torre, verla en vivo, sacarme un par de fotos y continuar camino rumbo noreste hacia los Dolomitas.

Como buen lugar de culto en estos tiempos de turismo de masas, Pisa está hasta los topes de gente deambulando de un lado para otro caminando, o bien en uno trenecitos chu chú para turistas.

San Google me envía camino de mi querida torre por un angosto paso a través de una muralla lleno de carteles en italiano que no entiendo y custodiado por unos policías.

El luminoso de una farmacia que marca 36ºC.

Finalmente mi único recuerdo de Pisa es haber estado allí bajando santos, en medio de un hormiguero de gente, a casi 40º y echado gasolina. Para visitar la torre, o vas en otra época o en otro plan.

El Agricamping Mabellini:

Lo de hacer la colada merece un capítulo a parte… jeje

Cuatro de la tarde, un calor que te mueres, nacional con tráfico denso, de pronto el GPS me desvía hacia una carretera por la que no va nadie salvo un par de camiones. Esto me mosquea, pero decido seguir. Cuando me quiero dar cuenta estoy ante mis primeras tornantis, subiendo por una montaña camino a un lugar desconocido.

-”¡¡¡¡Buah!!! Como mola!!!”- pensé mientras un subidón de adrenalina y felicidad invadía mi cuerpo.

Un chute de energía totalmente efímero que apenas dura la distancia recorrida hasta que la carretera comenzó a romperse, me veo en un oscuro y polvoriento túnel, con charcos en medio, fuerte pendiente en bajada y sin más luz que la de mi moto. Apenas 200m que se me hicieron eternos.

Todo sucede tan rápido que no hay tiempo más que a que mi intuición me invite a salir de allí. Al llegar al primer pueblo me doy cuenta de que estaba en la zona de Carrara famosa en un tiempo por sus canteras de mármol. Con lo que corrí serio peligro de acabar en algún camino sin salida, o lo que es peor, una pista de una cantera.

Si bien mi intención inicial era llegar al Lago di Garda por carretera, cansado ya por el tráfico y el calor, en aquel momento tomo la decisión de avanzar por autopista si era necesario.

Quería diversión, paisajes y curvas; no líos.

El Agricamping Mabellini es un lugar bastante pijillo. Bueno, en realidad toda la zona de los Lagos Garda y Como lo es. Estamos en el norte de Italia, donde está la viruta, la pela.

Una antigua y preciosa casona en la que una parte de la finca aledaña está destinada a parking de autocaravanas prácticamente de lujo con unas instalaciones acorde ( baños top, piscina, zonas comunes con mesas… lavadora…), dejando una pequeña parte para tiendas de campaña. Justo al lado una gran parcela de cultivo de manzanos.

Está gestionado por una mujer de unos 60 años y de nacionalidad extranjera que no acierto a adivinar. Sigo dudando si sería alemana o holandesa, pero el acento era raro hasta el punto de que no dominaba del todo el italiano.

Una tía curiosa, atractiva para su edad, poco paciente y culta, a la que le gustan la tranquilidad el “cash”. Chica lista que huye del sistema todo lo posible. Lástima de no controlar más de idiomas porque la conversación hubiese merecido la pena.

El caso es que llego allí cuando estaba anocheciendo tras unos 300km totalmente instrascendentes entre, autopista, atascos, obras, una pequeña tormenta… Lo hice por pura casualidad y creo que para bien. Estaba exhausto, pero dormí muy poco por que el suelo era tremendamente duro. No como el pinar del día anterior.

Primera cena de campaña

Definitivamente este colchón ocupa poco, pero es demasiado fino.

El Lago di Garda

Los lagos de Como y Garda son posiblemente los más conocidos de Italia:

Hacía poco más de un año que había visitado el Lago Como en plan turista con la jefa. Lo hicimos como parte de una escapada de cuatro días a Milán.

Lago de Como 2023 «de paisano»

Todavía recuerdo la corta pero durísima caminata para llegar al Castello di Vezio. Las vistas tan increíbles hicieron que el esfuerzo mereciese la pena. Me pregunto si aquel italiano que nos encontramos echando los hígados mientras preguntaba si quedaba mucho pensaría lo mismo. jeje

Además, recorrimos en barco la mitad sur del lago para llegar a Como, con Suiza y los Alpes prácticamente a la vista. Y mi moto a más 3000km de distancia. Imagínate la sensación.

Me pareció un lugar realmente increíble. Totalmente de película: Esas villas a las orillas del lago. Los pueblos a los que llegan a través empinadas y estrechas carreteras llenas de tornantis, la luz, montañas al fondo con algo de nieve en las cumbres… todo aquello generó en mí un ansia incontenible de volver. También unas expectativas súper altas, porque todo tenía que ser como mínimo como aquello.

-”El año que viene voy en moto sí o sí” me dije.

Lago de Como 2023 » de paisano»

A las doce de la mañana Sirmione es un auténtico hormiguero donde resulta casi imposible moverse o distinguir nada. Parkings llenos, turistas por todas partes… Y otra vez ese calor sofocante. Aquello parecía una pesadilla.

Trato de encontrar la forma de visitar el casco histórico, pero una vez más me resulta imposible: con la ropa de moto a más de 30º no puedo dejar de sudar, no tengo donde dejar nada… resulta frustrante.

De no ser por los desorbitados precios de los alojamientos, hubiese dormido allí la noche anterior y bien temprano me pegaba la caminata para verlo con tranquilidad.

Aunque por suerte no ha sido así, en aquel momento comenzaba a tener la sensación de que lo de visitar lugares en este viaje iba a estar complicado. Pero soy un tío persistente y el desaliento no va conmigo.

Lago de Garda

La Strada de la Forra:

Fotos «robadas» de redes

También trato de recorrer la archiconocida Strada de la Forra que más de un amigo me ha recomendado, pero al hacer la ruta en el Google Maps me aparece un tramo cortado, posiblemente por alguna obra o desprendimiento. Casi me fastidió más esto que no ver el Castillo de Sirmione, pero es lo que hay.

Ya puesto en marcha rumbo norte puedo comprobar que la parte sur del Lago di Garda es la más turísica y que desde la carretera poco o nada puedes ver del lago. Sus orillas están repletas de palacetes y hoteles con playa privada. Es la mitad norte donde se disfruta de las mejores vistas que te hacen olvidar los largos minutos de atascos para llegar.

Que merecen muchísimo la pena, pero personalmente me sigo quedando con las del Lago Como.

Drago Vaia Regeneración

Afortunadamente no sé como se siente un preso cuando lo sueltan por primera vez tras meses o años encerrado, y espero no hacerlo nunca. Pero después de dos días bastante asquerosillos por un país que me encanta, tráfico ralentizado y calor, aquellas primeras paellas parecen el camino a la libertad.

Mientras las trazo una atrás otra, siento como tremenda sensación de alivio invade mi mente. Solo tengo ganas de rodar montaña arriba. Bueno, y de parar a comer, que ya eran horas.

Por fin me sentía en Los Alpes. Estoy eufórico, emocionado, desubicado . Solo veo carretera, frondosos parajes verdes y moteros por todas partes a los que saludar.

Un “¡¡¡Sí!!! ¡¡¡Estoy Aquí!!!” no deja de retumbar en mi interior.

Estaba tan emocionado que tuve que ver el espectacular Castel Beseno y te juro que no lo recuerdo porque si no habría parado por lo menos a echarle una foto. Pero ni de coña.

Tampoco me importa lo más mínimo el pequeño chaparrón que engancho llegando al Passo Sommo. Una auténtica orgía de curvas que atraviesa parajes de ensueño y pequeños pueblos que atravesé totalmente preso de mis emociones. Sabía que aquello era real, pero no terminaba de creermelo:

Passo Sommo. Precioso

Mientras decenas de moteros se guarecen como pueden en tejadillos y marquesinas a mí me sirve para refrescarme. La carretera está perfecta.

Durante los preparativos del viaje, mientras buscaba lugares diferentes que visitar, una espectacular estatua de madera hizo saltar todas las alarmas al tiempo que despertaba mi lado friki.

Era el Drago Vaia Regeneración: Un dragón de 6 toneladas hecho de madera carbonizada, y cuyas dimensiones son de 16 metros de largo y 7 de alto. Es obra del escultor Marco Martalar

https://www.facebook.com/Lavaronegreenland

Una terrible tormenta de nombre Vaia arrasó la región de Trentino el 29 de octubre de 2018 arrancando y rompiendo gran cantidad de árboles cuyas raíces forman parte de esta estatua. En concreto, 3000 raíces y 3000 enredaderas. Su contrucción forma parte del proyecto Lavarone Green Land.

¿¿Te lo has imaginado ya??

Pues sí. Tampoco lo he podido visitar, porque para llegar al muy jodido del dragón había que dejar la moto en un parking, caminar más de dos kilómetros de ida más otros tantos de vuelta por una empinada pista con la ropa de moto, y mi cuerpín a esas alturas de la tarde no estaba por la labor.

Aquello comenzaba a resultar tan frustrante, que comenzaba a crecer en mis adentros un profundo sentimiento de insatisfacción.

Siendo positivos, me lo tomo como otra excusa para volver y como una idea que puedas aprovechar si vas por la zona.

Passo Manghen: Malo Será”.

Passo Manghen

¿¿Que es lo que nos lleva a los humanos a meternos en líos casi siempre fácilmente evitables??

¿¿Alguien lo sabe??

¿Lo hacemos en busca de adrenalina? ¿Por morbo? o… quizás sea esa atracción irrefrenable a lo desconocido.

En el caso de los moteros, el meternos por una carretera o camino sin tener la certeza absoluta de su estado, si nos va a llevar a alguna parte o si realmente merecerá la pena.

Aquella tarde estaba cansado. Dos noches seguidas de camping sin estar acostumbrado eran demasiadas para comenzar el viaje.

Había tenido ya un pequeño susto al encontrarme a una pick up gigante en una estrecha, y vertiginosa carretera en la que apenas entrábamos ambos a la vez.

Pasaba por un mirador bien concurrido, pero cuyas vistas que no eran para tanto. Que cierto es que las opiniones son como los culos: cada uno tiene el suyo, lo planta en el Google Maps y que los borregos lo sigamos.

-“Menos mal que no me encontré al bicho ese en medio de una paella… ¡¡joooder!!”

Pero a lo que iba: En lugar de hacer caso al cansancio, me veo con media tarde por delante y más o menos cerca de un par de puertos de los que tenía marcados.

De ellos el Passo Rolle es el más ancho y a priori atractivo, pero queda demasiado lejos. En cambio el Manghen… si bien resulta factible en cuanto a tiempo, algo me dice que será bastante más técnico.

-“Malo Será” me dije…

Continuará. jeje

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5 comentarios en “Alpes en Moto 2024: Esto es una Locura”

  1. Menudas impresiones te has traído…, los GPS son creadores de aventuras por si solos, jajaja… espero el capítulo de la lavandería 😉

  2. Ramón Parreño Moreno

    Buena entrega la segunda Joselillo, es más divertido cuando sale todo al contrario, al menos tienes «chicha» pa darle a la tecla.
    Un abrazo.

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