¡¡Que Pasa!!
¿¿Como va esa vida??
Bienvenido a un nuevo post del Moteroredimido.org.
Hoy el post, entrada o como prefieras llamarle, va de un evento motero Muy Especial:
Riders on Road 2024: La Última Batalla.

Un Proyecto a Cinco Años:
Con la mierda de la pandemia por medio, al final fueron 6, porque la tercera edición se hizo de rogar.
Todo comenzó cuando a Ángel, de Moto Sport Ángel en Gijón, un buen día viendo el Dakar pensó:
– “Esto podía hacerlo yo, por carretera y con gente de a pie.
Ademas ,pensé, cuanto más dura…más les va a gustar. Eso si ,siempre cenando juntos en » mi vivoac» que al final lo que va a gustar es compartir y contarse la batalla”
Se puso darle forma al evento, mover a un grupo de gente con el Grupo MotoAsturias a la Cabeza, y de ahí surgió un bonito evento para la moto en Asturias.
Un evento que, por lo vivido, ha ido mejorando año a año con una gran organización.
Cinco ediciones que seguro han sido complicadas de llevar a cabo.

Riders on Road 2024: La Crónica.
Dura, Cansada… Emotiva, divertida, y Épica. Muy Épica.
Creo que no que no hay mejor forma de calificar esta Riders on Road 2024.
Una edición tan intensa tanto sobre la moto como en lo emocional para mucha gente.
Esto es algo que quedó patente durante la clausura del evento.
Este año fui con Martín:

Para esta edición conseguí liar a Martín. Buen amigo. Compañero de fechorías moteras; este era el segundo evento en el que participamos juntos. Hábil y paciente, no conozco a nadie mejor con quien participar en algo así.
Las Verificaciones: Fiesta, buen rollo y muchos reencuentros.
Este año como en las dos últimas ediciones, la Riders partió de la localidad de Villaviciosa.
El viernes, como de costumbre, era el día de las “verificaciones”:
Comprobar que has llegado, que vas en moto, que tienes las ruedas en condiciones, entrega de dorsales, detallitos, y de un pequeño briefing en el que, básicamente “ Ángel nos dice lo que le parece: que vayamos con cuidado, que no nos despistemos con los horarios, que puede haber algún tramo entretenido (Siempre se guarda sorpresas) y nos azuza para que lleguemos a cenar a tiempo al día siguiente” jeje.
También es donde comienza la fiesta: inspección visual, cotilleo, unas cañas… y, en mi caso unos cuantos y bonitos reencuentros. Gran parte con miembros de la organización a los que aprecio y que raramente nos vemos.
La verdad es que apañé unos cuantos abrazos bien sentidos, que espero repetir.
Gracias.
Correcaminos Asturias:
Este año nos enrolamos en el grupo de los Correcaminos Asturias, que llevan varias ediciones ganando el trofeo al grupo más numeroso. Ellos son de esa gente maja y entrañable que te encuentras por la vida y que hace que esto merezca la pena.

“A Dormir”:
Los nervios por la ruta, el ansia por no quedarte sobado…
Si no eres de esas personas que concilia fácil el sueño (que envidia me dais, cabrones) es una auténtica jodienda el dormirse el día antes de un evento de estos.
Nervios. Nervios ¡¡¡Ansia!!!
Hasta el punto de que creo que no he afrontado ninguno habiendo dormido más de dos o tres horas.
Sábado: Llegó el momento.
La Ruta:
La ruta de esta edición se dividía en dos partes:
Por la mañana salimos los de la Riders +500 saldríamos tempranito para hacer un Villaviciosa- Villaviciosa de aproximadamente 370km a priori bastante asequibles, con muchos tramos de sobra conocidos.
Por la tarde y tras una neutralización para comer (esto era nuevo para mí) haríamos un Villaviciosa- Gijón de 230km con varios tramos que no conocía y que, tras el briefing me dieron que pensar.
Las tardes de la riders siempre traen sorpresas…
4:45 de la mañana: Comienza el día.
A las 4:45 de la mañana, el capullo de mi despertador interno se puso en marcha él solito. Motivo por el cual, y para terminar de despertar, me decidí darme una ducha fresquita. Así… para espabilar.
Mientras tanto mi rodilla, poco acostumbrada a estos horarios, se resistía a ponerse en marcha.
¿¿Te imaginas a un cojo paseando por un camping a las 5 de la mañana?? Sin duda, Todo un Espectáculo… ¡¡¡jajaja!!!
6:00 de la mañana: Todos en Villaviciosa.

En las primeras ediciones, tanto la llegada como la salida de la Riders era en Gijón:
Ir por el centro de la ciudad sin casi tráfico mientras ves como un montón de luces, de motos; se van concentrando en un mismo punto… es una sensación muy particular.
Toda la ciudad para nosotros “los proscritos” durante unos minutos…
Siendo una localidad bien chula, en Villaviciosa fue parecido pero, no me digas porqué, me faltó algo.
Al llegar ibas saludando a un montón de moteros somnolientos, todavía con las legañas puestas, que pululaban de un lado a otro en busca de café.
7:00 de la Mañana: Comienza la Batalla.
Aquellos últimos 60 minutos parecieron instantes. Las risas eran cada vez más nerviosas. Se respiraba ansiedad, ganas de rodar, de salir, de dar comienzo a una batalla que habían pronosticado de muy dura.
Nadie se quería quedar atrás.
Se calmaban los ánimos.
7:15 de la Mañana. Salimos.
Primeros Kilómetros y Sensaciones:
Los primeros kilómetros suelen ser complicados:
Las primeras luces de la mañana, carretera húmeda por el rocío de la madrugada, el nerviosismo del personal… Si bien esto no es una competición, los adelantamientos se suceden mientras unos amigos esperan a otros o los otros tratan de alcanzarlos.
El día comenzaba fresco. Los primeros tramos de curvas por parajes rurales, verdes y con buena carretera; predecían una gran jornada de moto.
El Objetivo:
Terminar. No había otra.
La Estrategia:
No era necesario correr, pero sí mantener un ritmo medio y constante. Evitar retrasos innecesarios.
Primeras Sensaciones:

Emoción, muchas ganas de comenzar bien… en los inicios rodamos a buen ritmo pese a la falta de descanso. Muy cerca de los Correcaminos, pero a mí me faltaba un… pelín para manternerlo.
Llegan los retrasos: Aparece el nerviosismo.
Un Gps que da por saco, una aplicación que se cuelga… y cuando te das cuenta estás “metido en la mierda” o, mejor dicho, perseguido por Marcos y su Moto Escoba que como cada año te avisaba que vas mal de tiempo.
Aunque he de decir que este año la escoba parecía barrer más que otros. El ritmo era tan apacible y continuo como de costumbre (el primer año hice la ruta casi entera con él) pero me dio la sensación de que había salido antes.
Me da que no fuimos los únicos en comenzar a medias, porque primer punto de control se montó un tapón cojonudo por la cantidad de motos que nos juntamos. Esto se trasladó al primer punto sorpresa en el que intentábamos recuperar tiempo… y al punto foto…
Una Preciosa Mañana de Moto:

El resto de la mañana fue lo esperado: Mucho sol, carreteras casi todas conocidas, un par de atascos de tráfico bastante curiosos que nos hicieron perder bastante tiempo, pero a base de parar poco y con un ritmo muy constante el resto del tiempo, conseguimos llegar con holgura a Villaviciosa.
Lo hicimos un poco jugando al despiste con las gasolineras, evitando parar donde lo hacía todo el mundo, pero todos andábamos a lo mismo.
Hasta nos permitimos el lujo de comer un pincho rápido y un agua a media mañana. Esto… en mí… ¡cuidao! Es para contarlo… jeje.
Solo lamentar la caída de una compañera justo al salir de un punto de control (un tanto extraña) y un compi del Correcaminos Asturias que tuvo que abandonar por avería mecánica.
Puertos de Leitariegos, Somiedo, San Lorenzo… Muchas curvas y buenas carreteras en general que nos brindaron grandes momentos de diversión, y estampas bien chulas.
Me llamó la atención el Alto de la Campa por su sinuoso trazado y por el paisaje. No lo conocía.
La Neutralización: ¡¡A comer!!
La verdad es que no creo que nadie pasase hambre: Un bocata de buen tamaño, una fruta, zumo, snacks, algo de postre, bebida… ¡¡¡muy bien!!
A esto de la neutralización a la hora de comer, le veo varios puntos positivos y uno negativo:
Obliga a la gente a hacer una parada más larga.
Evita que “corras“
Da margen a la organización para mover a su gente.
Peeeero, para mí, las paradas largas pueden hacer que surjan la somnolencias y que luego cueste más arrancar.
De hecho hubo gente que le dio tiempo a dormirse unas siestas curiosas al calorcito del mediodía. ¿¿Verdad Julito??… jejeje
15:00. Comienza el Asalto Final
Con algo de adelanto sobre el horario previsto, a las 15:00 se da la salida a una ruta de la tarde que dio bastante de sí.
Subida al mítico mirador del Fitu, vueeeelta a la costa por una estrecha y algo vertiginosa carretera secundaria. Parada en el Chiringuito Motero en Arriondas con un piscolabis y lío con las primeras coladas en esta parte.

-“Este último tramo ha rondado el Masoquismo”
En condiciones normales te diría aquello de…:
«El tramo por la AS-340 Alto del Torno- Collado Tresllende – Collada de Zarzón, era chulísimo, que no te lo puedes perder»… “¡¡Buah, Neno!!, y tal”
Pero haciéndolo medio a contra reloj, esa fue mi respuesta a la llegada al punto de control donde terminaba.
Un tobogán revirado, rugoso de asfalto y tan estrecho por momentos, que alguno se llevó hierbajos de las orillas enganchados en las maletas.
De hecho en medio de él, fue cuando mis energías y el buen ritmo con el que había comenzado la tarde, comenzaron a fallar.
-”Pues aún te queda otro…” Recibí como respuesta.
Cangas de Onís: Tendría que haber parado a repostar.
Cuando comienzan los problemas, lo habitual es que no se resuelvan por sí mismos.
Cansado y algo desorientado con tanta curva acumulada, la ruta nos guiaba hacia el Desfiladero de los Beyos. Momento en el que un despiste mío que nos jodió media hora (íbamos 1-1).
Por si fuese poco,en medio del embrollo a mi moto le entra la reserva.
-¡¡Bien!! ¡¡Esto ya es una de mis Riders!! (sarcasmo)
La Collada Mohandi es un tramo igual de bonito, de estrecho y bastante más roto por momentos que “el masoquista” pero, no me digas porqué, se me hizo más llevadero.
Sería por que en algún momento me vi resignado a no terminar. A quedarme sin gasolina y que Martín fruto de un enajenamiento mental transitorio nos tirase a la moto y a mí por un barranco en el que nos encontrarían años más tarde.
¡¡Es coña!! jeje. Es que estoy viendo la tele mientras escribo, y están dando una de sucesos.
Los “Alpes Peoneses”
Una vez llegamos al punto de control y más tarde a la gasolinera respiramos aliviados. El resto del camino sería un paseo hasta la meta en la Quinta Ynfanzón en Gijón .Todo eran risas y bromas. Estábamos tan cansados…
Hasta que un inesperado desvío nos sacó de la nacional. Íbamos en pelotón escoltados por Marcos en su Moto Escoba y en aquel momento se notó como un mosqueo general.
–”No jodas… ¿¿Y esto??”
Los Alpes Peoneses como tal no existen. Son un invento de esta gente para darnos caña hasta el último momento. El broche final a estas cinco ediciones de Riders on Road.

Unos 40 últimos kilómetros de carretera estrecha, curveada y con fuertes pendientes por el Alto de la Fumarea que, si de normal son durillos, a estas horas y en un grupo masivo, fueron la estocada final.
Llegamos a la Meta: ¡¡¡Finishers!!!
Cuando llegué a la meta no sabía si reír o llorar:

Reventado, me dolían tanto las rodillas… No tenía fuerzas ni para emocionarme. Ni para articular una conversación coherente con Adrián, que nos recibía. Pero estaba realmente feliz aunque no se notase demasiado.
Un discurso Emocionado:
Vinito, cena, la entrega de trofeos y obsequios o el tradicional sorteo de regalos precedieron al cierre de estas cinco ediciones de Riders on Road con un emocionadísimo discurso de Angel rodeado de su familia.
Insisto: Estoy seguro de que ha sido bien complicado sacarlas adelante.
Millones de Gracias por Todo, Amigos. Nos vemos en la carretera.
Anécdotas de la Riders:
Dani y Yo volvimos a ser vecinos:

Durante cada Riders, nada más llegar te asignan una plaza de aparcamiento con tu número de dorsal que será para ti durante todo el fin de semana.
Dani es un motero asturiano al que conocí durante la primera edición, gracias a ser mi vecino de plaza. El anterior inscrito antes de mí.
Gracias a ello comenzamos a hablar y de ahí surgió una bonita amistad que todavía perdura. Nos vemos muy poco, somos muy diferentes, pero nos apreciamos muchísimo.
Cual fue mi sorpresa que esta año al llegar, la historia se repetía. Su moto volvía a estar justo antes de la mía como dos amigos destinados a encontrarse una y otra vez.
He asistido a tres de las cinco ediciones:

Todavía recuerdo aquella, mi primera vez en un evento de estos, en la que me apunté en solitario sin conocer a nadie y sin haber rodado prácticamente en moto por Asturias.
¡Joder! Qué mojadura más gorda pillé aquel día…

Reventado y sin apenas dormir, recuerdo que me costó un mundo acabar aquella Riders. Pero me trataron Tan Bien y conocí a tanta gente maja…
…Que al año siguiente estaba allí otra vez, con moto nueva y todas las ganas del mundo. Fue una edición divertida en la que no terminé por gilipollas. Por confiarme con el trazado, me comí un punto de control.
Tras dos ediciones en las que por diversos motivos (no se puede estar en todo) no asistí, no me podía perder esta “Última Batalla” en la que todo ha salido de lujo, y que he conseguido terminar.
¡¡¡Lo Hemos Conseguido!!!
Gracias:
-A Ángel, Dani, Alvarito, David, Pepe, Almu y toda esta gente que acogió como a un amigo a aquel -Gallego que llegó empapado y de mala leche en 2018.
-A toda la tropa de asturianos que he ido conociendo gracias a este primer evento.
-A mi amigo Martín que me acompañó en esta última edición.
-A tí que lees este post.
Vosotros sí sois “Riders of Gold”
-A la suerte por no haberme matado contra aquel guardarraíl hace casi diez años.
-A esta segunda oportunidad que me ha dado la vida y que me está brindando tan grandes momentos y amigos.
No me lío más.
Nos vemos en el siguiente.
Un Abrazo.
¡¡¡Lo Imposible Tarda Sólo un Poco Más!!!
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Hola, buenas tardes,bueno yo soy uno de los de las 5 EDICIONES,la primera del 2018 que veo que la cumpliste,y yo con una Kymco Superdink 300 y con paquete,madre me hecho las manos a la cabeza,bueno no me lío simplemente todo lo que has relatado es la realidad del esfuerzo y ganas de un grupo de gente de hacer que disfrutemos de nuestra pasión por las motos,ole,ole y ole por esa magnífica organización de Ángel y todos y cada uno de los que trabajaron desinteresadamente para hacernos pasar dos días de 10.
Y como no a todos y cada uno de los Riders con todo ese buen rollo.Gracias a todos.
Ole tú hacerla con la 300 y con paquete…Eso sí tiene mérito. Me acuerdo de unos chavales en aquella primera edición, con motos R de 300 o similar, medio equipados, cargados con botellas de gasolina y una goma por si acaso. Iban con unas ganas, que a alguno no le llegaron las botellas y tubieron que tirar de pedir gasolina por el camino. Qué cracks. Fue una edición realmente bonita. Mil gracias por tu comentario. Un abrazo grande!!